Ir al contenido
Buscar

Cuentos y juegos para nombrar las emociones

Tarjetas, espejos y cuentos para pasar del berrinche a «estoy enojado».

Actualizado el 27 octubre, 2026 7 min de lectura
Cuentos y juegos para nombrar las emociones
Actividades · la nota en un vistazo

  • Emociones y juego simbólico
  • 7 min de lectura
  • 3 juguetes con su porqué

Lo esencial

  1. Nombrar lo que siente («estás enojado porque se acabó el juego») es el primer paso para que tu peque aprenda a manejarlo.

  2. Cuentos, espejos, tarjetas de emociones y títeres ayudan a practicar en momentos tranquilos, no en pleno berrinche.

  3. En pleno berrinche, menos palabras: acompaña, valida y espera a que se calme para platicar.

Antes de empezar: cuándo y con qué

  • En calma, no en crisisEstas actividades se hacen cuando tu peque está tranquilo.
  • Empieza con pocas emocionescontento, triste, enojado y asustado.
  • Materialesun espejo irrompible, cuentos con ilustraciones claras de caras, tarjetas de emociones o fotos de revistas…
  • Tú también nombras lo tuyo«Hoy me siento sin pila y por eso hablo más bajito»
Infografía de Juguetería Didáctica. Orientativa: cada peque tiene su ritmo.

Para que tu peque pase del berrinche a decir «estoy enojado», primero necesita conocer las palabras de las emociones, y eso se practica en momentos tranquilos con cuentos, juegos frente al espejo, tarjetas de emociones y títeres. Aquí tienes ocho actividades sencillas para hacer en casa de los 2 a los 6 años, cómo adaptarlas a cada edad y qué hacer cuando la emoción ya se desbordó.

Antes de empezar: cuándo y con qué

  • En calma, no en crisis. Estas actividades se hacen cuando tu peque está tranquilo. En pleno berrinche no hay espacio para aprender palabras nuevas.
  • Empieza con pocas emociones: contento, triste, enojado y asustado. Después suma sorprendido, cansado, nervioso, orgulloso, celoso.
  • Materiales: un espejo irrompible, cuentos con ilustraciones claras de caras, tarjetas de emociones o fotos de revistas, títeres de mano o calcetines, hojas y crayones.
  • Tú también nombras lo tuyo. «Hoy me siento sin pila y por eso hablo más bajito» le enseña que todos sentimos.

Las actividades paso a paso

  1. Caras en el espejo. Frente al espejo, hagan juntos la cara de contento, triste, enojado y asustado. Nombra cada una: «mira, así se ve el enojo, con las cejas juntas».
  2. Cuentos con pausa. Mientras leen un cuento, detente en una ilustración y pregunta: «¿cómo crees que se siente?, ¿por qué?». No hace falta un libro «de emociones»; cualquier cuento con personajes sirve.
  3. Memorama de emociones. Con tarjetas de caras, buscan parejas y nombran la emoción al voltearla. Para 3 años en adelante, empieza con seis pares.
  4. ¿Qué siento si…? Plantea situaciones: «si se te cae el helado», «si viene la abuela», «si un amigo te quita el juguete». Tu peque elige la tarjeta o hace la cara.
  5. Títeres que platican. Con un títere, cuenta algo que le pasó «al títere» y que se parece a lo que vivió tu peque. A veces responde al títere lo que no te diría a ti.
  6. Termómetro de emociones. Dibujen un termómetro con colores: verde tranquilo, amarillo un poco molesto, rojo muy enojado. Al final del día, señala dónde estuvo.
  7. Dibujar lo que siento. Pídele que dibuje cómo se siente hoy. No hace falta que se entienda: lo que cuenta es lo que te explica del dibujo.
  8. La caja de la calma. Arman juntos una caja con cosas que le ayudan a tranquilizarse: un peluche, una botella de calma bien sellada, un libro, una pelota para apretar. Se usa cuando él la pide, no como castigo.

No necesitas hacerlas todas. Elige una o dos que le gusten y repítelas: la repetición es lo que convierte una palabra nueva en una palabra suya. Cuando ya las domine, cambia de actividad o súmale una emoción nueva.

Muchos de estos materiales están en la guía de juguetes para las emociones y el juego simbólico.

Y en pleno berrinche, ¿qué hago?

Los berrinches son parte esperable del desarrollo entre el año y medio y los 4 años, aproximadamente. En ese momento, lo que suele funcionar es:

  • Pocas palabras. «Estás muy enojado. Aquí estoy.»
  • Seguridad primero. Si se pega o avienta cosas, aléjalo con calma de lo que pueda lastimarlo.
  • Validar no es ceder. «Entiendo que quieres seguir jugando, y ya nos vamos» reconoce lo que siente sin cambiar el límite.
  • Platicar después. Cuando ya esté tranquilo, recuerden juntos qué pasó y qué podría hacer la próxima vez.
  • Cuida tu propia calma. Respirar, bajar la voz o ponerte a su altura le muestra cómo se regula una emoción fuerte mejor que cualquier explicación.

Si los berrinches son muy frecuentes, muy intensos, si se lastima o lastima a otros, o si sientes que la situación te rebasa, coméntalo con tu pediatra. Pedir orientación es parte de cuidar.

Cómo adaptarlas por edad

  • De 2 a 3 años: caras en el espejo, cuentos con pausa y títeres. Cuatro emociones básicas y frases cortas.
  • De 3 a 4 años: suma el memorama de emociones y el «¿qué siento si…?». Empieza a explicar el porqué.
  • De 4 a 6 años: termómetro de emociones, dibujos y la caja de la calma. Puede hablar de emociones mezcladas («contento pero nervioso») y pensar qué hacer con ellas.

Los títeres funcionan especialmente bien entre los 3 y los 5 años; en disfraces y títeres por edad te decimos cuáles convienen.

Si tu peque pierde el interés

  • Acorta. Cinco minutos al día valen más que una sesión larga a la semana.
  • Usa sus personajes favoritos. ¿Cómo se sentiría su dinosaurio si nadie juega con él?
  • Integra las emociones a la rutina. En la cena, cada quien cuenta algo que lo puso contento y algo que lo puso triste.
  • No lo conviertas en examen. Si no quiere nombrar emociones hoy, sigue leyendo el cuento.
  • Celebra cuando lo use solo. El día que diga «estoy enojado» en lugar de aventar algo, reconócelo: «me dijiste cómo te sentías, gracias».

Juguetes de esta nota

A sad child isolated in a school library while peers chat in the background.$ Menos de $300Imagen de referencia

Cuentos infantiles sobre emociones

2 años3 años4 a 6 años

Por qué aquí: Para los cuentos con pausa: el personaje siente y tú preguntas.

A young girl intently plays a memory card game indoors, showcasing focus and concentration.$ Menos de $300Imagen de referencia

Memorama de emociones

3 años4 a 6 años

Por qué aquí: El memorama de emociones de la nota, listo para jugar en calma.

A classic hourglass with sand on a rustic wooden table against a soft gray background, offering ample copy space.$ Menos de $300Imagen de referencia

Reloj de arena para la calma

3 años4 a 6 años

Por qué aquí: Para la caja de la calma: algo que mirar mientras pasa el enojo.

Como Afiliado de Amazon, percibo dinero con las compras elegibles. A ti no te cuesta más. No mostramos precios porque cambian a diario: el botón te lleva al precio actual.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad un niño puede nombrar sus emociones?

Muchos niños empiezan a usar palabras como contento, triste o enojado alrededor de los 2 a 3 años, y emociones más complejas entre los 4 y 6. Cada niño lleva su ritmo.

¿Qué hago cuando mi hijo hace berrinche?

Pocas palabras, cuida que nadie se lastime, valida lo que siente sin cambiar el límite y platiquen cuando ya esté tranquilo. Si los berrinches son muy intensos o frecuentes, coméntalo con tu pediatra.

¿Sirven las tarjetas de emociones?

Sí, como apoyo para juegos en momentos tranquilos, a partir de los 3 años. Funcionan mejor si las usas para platicar, no como una lección.

Más notas de esta sección

Juguetes para las emociones y el juego simbólico

Juguetes para las emociones y el juego simbólico

Jugar a ser otro es como aprenden a entender lo que sienten los demás.

Muñecas, peluches y casitas: el juego que enseña empatía

Muñecas, peluches y casitas: el juego que enseña empatía

Por qué todos los niños (sí, también los varones) se benefician de cuidar a un muñeco.

Disfraces y títeres: imaginación por edad

Disfraces y títeres: imaginación por edad

Qué disfraz o títere aprovecha cada edad y cómo jugar sin guion.