Juguetes heredados o de segunda mano: qué revisar
Pintura, piezas sueltas, retiros del mercado: la lista antes de aceptarlos.

Lo esencial
-
Un juguete usado puede ser tan bueno como uno nuevo, siempre que pase una revisión de piezas, pintura y estado general.
-
Lo más delicado son los juguetes viejos pintados, los que tienen pilas o imanes y los que fueron retirados del mercado.
-
Hay cosas que conviene no aceptar usadas, como juguetes de baño con moho o mordederas con grietas.
Piezas y estructura
- Prueba del tubocualquier pieza que se haya aflojado y quepa en un tubo de papel de baño es un riesgo para menores de tres…
- Jala con firmezaojos, ruedas, botones y accesorios.
- Grietas en el plásticoel plástico viejo se vuelve quebradizo y puede romperse en filos.
- Costuras de peluchesque no estén abiertas ni dejen salir relleno o bolitas.
- Cordoneslos cordones largos en juguetes para bebés son riesgo de enredo.
En mi familia los juguetes pasan de primo en primo. Tengo carritos que fueron de mi hermano y una cocinita que ya llevan tres niños. Me encanta: es más barato, se desperdicia menos y tienen historia. Pero aprendí que un juguete heredado necesita la misma revisión que uno nuevo, y a veces una más cuidadosa. Esta es la lista que uso.
Por qué revisarlos con más cuidado
Un juguete usado puede tener desgaste que no se ve a simple vista: piezas flojas, plástico quebradizo, imanes que se salieron, pintura que se descarapela. Además, las reglas de seguridad cambian con los años, y un juguete de hace mucho tiempo pudo fabricarse con criterios que hoy ya no se aceptan. No es motivo para rechazarlos todos; es motivo para revisar.
Un método sencillo: todo lo que llega usado pasa primero por una caja de «revisión», fuera del alcance de los niños. Ahí se queda hasta que tengas diez minutos para revisarlo con calma, pieza por pieza. Que nada pase directo de la bolsa del regalo a las manos de tu peque, por más bonito que se vea.
Piezas y estructura
- Prueba del tubo: cualquier pieza que se haya aflojado y quepa en un tubo de papel de baño es un riesgo para menores de tres años.
- Jala con firmeza ojos, ruedas, botones y accesorios. Si se mueven, se pueden desprender.
- Grietas en el plástico: el plástico viejo se vuelve quebradizo y puede romperse en filos.
- Costuras de peluches: que no estén abiertas ni dejen salir relleno o bolitas.
- Cordones: los cordones largos en juguetes para bebés son riesgo de enredo.
No olvides los juegos con muchas piezas: rompecabezas, memoramas, bloques de encaje y juegos de mesa. Cuenta las piezas o al menos revisa que estén casi completos. Un rompecabezas al que le faltan cinco piezas frustra más de lo que divierte, y una pieza perdida en la caja de un hermano mayor puede terminar en manos de un bebé.
Pintura y acabados
La pintura de juguetes antiguos es una preocupación real: hace décadas se usaba plomo en algunas pinturas, y hoy muchos países lo restringen en productos para niños. No se puede saber a simple vista si una pintura tiene plomo.
- Si un juguete pintado es muy viejo o de origen desconocido y tu peque se lo lleva a la boca, mejor guárdalo como recuerdo o úsalo solo con niños más grandes.
- Rasca con la uña: si la pintura se descarapela, no es para niños pequeños.
- Madera astillada: lija o descarta.
Pilas, imanes y electrónicos
- Revisa que el compartimento de pilas cierre con tornillo y que el tornillo esté.
- Abre y busca sulfato (polvo blanco o verde) de pilas viejas. Si hay, limpia con cuidado o descarta.
- Confirma que los imanes sigan sellados. Los imanes sueltos son de los riesgos más serios; está explicado en esta guía.
- Cables pelados o pantallas rotas: no se usan.
Antes de guardar un juguete con pilas que llevaba mucho tiempo sin usarse, prueba que funcione con pilas nuevas y que no se caliente. Si se calienta, huele raro o hace ruidos extraños, es mejor no usarlo.
Retiros del mercado
Algunos juguetes han sido retirados del mercado por problemas de seguridad. Antes de aceptar un juguete con marca y modelo identificables, vale la pena buscarlo:
- En las alertas de la Profeco, que publica avisos de productos con riesgo en México.
- En el sitio de la CPSC, la comisión de seguridad de productos de Estados Unidos, útil para juguetes comprados allá.
- Escribiendo en un buscador el nombre del juguete más «retiro» o «recall».
Si encuentras que tu juguete está en una lista, sigue las instrucciones del aviso: a veces el fabricante ofrece reparación o reembolso.
Algunas preguntas que vale la pena hacerle a quien te los da: ¿de qué año es más o menos?, ¿le falta alguna pieza?, ¿se le ha caído o roto algo?, ¿tiene pilas adentro? Nadie se ofende y te ahorra sorpresas.
Lo que conviene no aceptar usado
- Juguetes de baño con agujero que ya tienen moho adentro.
- Mordederas y chupones: se desgastan, se agrietan y son muy personales.
- Juguetes con imanes rotos o incompletos.
- Peluches muy viejos de origen desconocido que no se pueden lavar.
- Andaderas: no son juguete, y la Academia Americana de Pediatría recomienda no usarlas por el riesgo de caídas.
Fuera del mundo de los juguetes, los artículos como autoasientos y cunas tienen sus propias reglas. Si te ofrecen uno usado, consulta las indicaciones del fabricante y a tu pediatra.
Decir «no, gracias» a un juguete heredado puede sentirse incómodo, sobre todo con la familia. Lo que me ha funcionado es agradecer y explicar el motivo concreto: «se ve que tiene un imán suelto y el bebé se lo puede tragar». Casi siempre lo entienden, y muchas veces ni lo habían notado.
Antes de entrar a casa: limpiar
Todo juguete heredado pasa por limpieza antes de llegar a la repisa: agua y jabón, desinfección si viene de un lugar donde hubo enfermedad, y secado completo. El detalle por material está en la guía de limpieza.
Si tú eres quien los pasa. Haz la misma revisión antes de regalar: tira lo roto, junta las piezas, quita las pilas y avisa si un juguete tiene piezas pequeñas para que no termine en manos de un bebé. Es un favor enorme para la siguiente familia.
Bien revisados, los juguetes heredados son una de las mejores formas de tener buenos juguetes sin gastar de más. Y tienen algo que ninguno nuevo trae: la historia de quien jugó con ellos antes.
Llévate esta guía para imprimir, gratis
Con su hoja de pasos para pegar en el refri. Déjanos tu correo y se abre la versión para imprimir o guardar en PDF; también te mandamos el plan de juego de los domingos. Te das de baja con un clic.
Tu hoja de pasos
Juguetes heredados o de segunda mano: qué revisar
Juguetes de esta nota
$ Menos de $300Imagen de referenciaProbador de piezas pequeñas
Por qué aquí: La prueba del tubo para piezas que se aflojaron con el uso.
$ Menos de $300Imagen de referenciaJuego de desarmadores de precisión
Por qué aquí: Para abrir el compartimento de pilas y revisar sulfato y tornillo.
$ Menos de $300Imagen de referenciaBolsa de malla para lavar peluches
Por qué aquí: Para lavar los peluches heredados antes de que entren a casa.
Como Afiliado de Amazon, percibo dinero con las compras elegibles. A ti no te cuesta más. No mostramos precios porque cambian a diario: el botón te lleva al precio actual.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si un juguete viejo tiene pintura con plomo?
A simple vista no se puede. Si es muy antiguo o de origen desconocido y tu peque se lleva cosas a la boca, lo más prudente es no dárselo.
¿Vale la pena comprar juguetes usados en línea?
Sí, con la misma revisión al recibirlos. Pide fotos de cerca de piezas, costuras y compartimento de pilas antes de comprar.
Más notas de esta sección

Cómo saber si un juguete es seguro: la NOM-015 explicada
Lo que la etiqueta debe decir por ley en México y la prueba del tubo de papel que puedes hacer en casa.

Piezas pequeñas, imanes y pilas de botón: los riesgos reales
Los tres peligros que más llegan a urgencias y cómo detectarlos en un juguete.

Cómo limpiar y desinfectar juguetes según el material
Madera, silicona, tela y plástico: qué usar y qué evitar.